WASHINGTON (Reuters) – El plan de reforma al sistema de salud estadounidense del presidente, Barack Obama, superó un importante obstáculo en el Senado aunque legisladores advirtieron de desafíos en la obtención del apoyo para su aprobación, incluso entre los propios demócratas.
El sábado, los demócratas del Senado reunieron los 60 votos necesarios para el debate abierto del plan, que iniciaría los mayores cambios en el sistema de salud de 2,5 billones de dólares en 40 años. Es la principal iniciativa legislativa nacional del Gobierno de Obama.
Ningún republicano apoyó la moción de proceder y un puñado de demócratas conservadores, cuyos votos eran cruciales, respaldaron el debate aunque seguían sin estar comprometidos con el proyecto mismo.
Uno de esos demócratas fue el senador Ben Nelson, quien dijo el domingo que no apoyaría el plan si no se realizan grandes cambios.
El senador independiente Joseph Lieberman, comúnmente un aliado de los demócratas, dijo que no apoyaría el proyecto si es que la “opción pública” -de un plan de seguro estatal que compita con firmas privadas- se mantiene en el plan.




