
La violencia en México derivada de pugnas entre narcotraficantes dejó un saldo de 37 muertos en los estados de Chihuahua y Baja California norte, fronterizos con Estados Unidos, entre la noche del viernes y la tarde del domingo, informaron autoridades estatales.
Dos de las víctimas fueron asesinadas frente a decenas de personas mientras uno arbitraba y otro observaba un partido de fútbol amateur en el municipio de Casas Grandes, de Chihuahua, informó el domingo la fiscalía estatal.
La noche del sábado un comando armado asesinó a “dentro del bar Tequila a tres personas de entre 40 y 28 años”, reportó la subprocuraduría de Justicia de Ciudad Juárez, donde más de 2.000 personas han sido ejecutadas en lo que va del año.
Casi al mismo tiempo, en el bar La Despedida de la misma localidad “mataron a dos personas de 34 y 65 años”, añadió la dependencia.
En el interior de un bar más de Ciudad Juárez fueron asesinados “una mujer de 27 años y un hombre de entre 25 y 30 años”, continuó la subprocuraduría.
Dieciocho individuos más fueron asesinados en distintos puntos de Ciudad Juárez, a pesar del despliegue de 8.500 militares, parte del operativo nacional contra el crimen organizado puesto en marcha por el gobierno federal en 2006.
La fiscalía estatal reportó a su vez que en Casas Grandes un árbitro y un espectador de un partido de fútbol amateur “fueron acribillados ante decenas de personas”, quienes fueron trasladados durante algunas horas a una iglesia para su resguardo.
En los municipios de Guadalupe y Calvo, Guachochi, Madero, Cuauhtémoc, Meoqui y en la capital del Chihuahua, el más grande del país, fueron asesinados a balazos el resto de las víctimas en distintos hechos, entre ellos una mujer que además fue violada, concluyó la fiscalía estatal.
En tanto que en una carretera de Tijuana, ubicada en el extremo este de la frontera mexicana con Estados Unidos, fue encontrado “el cadáver de un hombre semi calcinado de unos 20 años”, reportó José Manuel Yépiz, vocero de la Procuraduría de Justicia de Baja California.
El cuerpo estaba “boca abajo con las piernas carbonizadas encorvadas hacia adelante y los brazos cruzados, cubriendo su frente, y muestra impactos de bala en la cabeza”, explicó el funcionario. fuente Telesur




