El profesional soñado por los aficionados de la Gran Manzana volvió a dar un recital de buen juego. Anotó 33 puntos, nueve asistencias y ocho rebotes que dieron a los Cavaliers la victoria por 91-100 ante los Knicks de Nueva York.
El Madison estuvo plagado de artistas, cantantes y jugadores de los Yankees que fueron no sólo para ver el espectáculo de James sino también para mostrarle todo lo que le puede ofrecer la ciudad de los rascacielos si a partir del próximo 1 de julio decide cambiar de equipo.
James les dejó también el mensaje encubierto de lo mucho que le gusta Nueva York cuando al final del partido declaró que jugar en el Madison Square Garden siempre era “muy, muy especial” para él.




