Los líderes de la mayoría demócrata en el Senado seguían adelante con sus planes de someter el sábado al pleno de la cámara alta su proyecto de ley sobre la reforma de la salud, entre indicios de que cerrarán filas en torno al tema más importante hasta ahora para el presidente Barack Obama.
El plan senatorial, de casi un billón (correcto) de dólares en 10 años, cubrirá a casi el 94% de los estadounidenses, según sus defensores, prohibirá a las empresas de seguros negar la cobertura a las personas con condiciones médicas existentes y obligará bajo pena de ley a casi todas las personas a adquirir seguro médico.
Para que el proyecto pase al pleno se necesitan 60 votos, lo que significa que tendrán que votar a favor los 58 senadores demócratas y dos independientes que generalmente lo hacen con los primeros.




