Pedro Jiménez/Maxwell Reyes
SANTIAGO.-Familiares de dos jóvenes que fueron muertos por la policía en Gurabo rechazaron la versión que ofreció la institución del orden de que murieron durante un enfrentamiento con agentes policiales.
Pedro Guillermo de León, tío de unos de los muertos identificado como Álvaro Antonio Marcelino (La Cucara), aseguró que ambos jóvenes fueron ejecutados por los agentes policiales de un tiro en la boca, pese a que les imploraron en varias ocasiones que no los mataran.
Rechazó que su sobrino y el otro joven identificado como Armando Padilla murieran en un intercambio de disparos como informó la Policía, y que los agentes policiales allanaron la vivienda de la hermana de Álvaro en busca de evidencias para justificar la muerte de los dos muchachos, pero que no encontraron nada comprometedor.
De su lado, una de las madres de las víctimas, aseguró que ambos jóvenes fueron “fusilados” por los agentes policiales, encabezados por el tristemente célebre Fernando de los Santos Rodríguez (La Soga).
Añadió que las victimas fueron heridas en las rodillas, y pese a que les imploraron que no los mataran que tenían hijos y familias, los agentes policiales les dispararon en las bocas, causándoles la muerte instantáneamente.
Dijo que las armas de fuego fueron colocadas al lado de los cadáveres por los miembros de la Policía Nacional, tras ofrecer esas declaraciones la joven madre se desmayo en el hospital José María Cabral y Báez donde fueron llevados los cadáveres.
Los Hechos
Tras una tenaz persecución a tiros que se extendió desde Puerto Plata hasta Gurabo, Santiago, la Policía mató cerca del mediodía de hoy a dos de cinco presuntos delincuentes que habían asaltado un restaurante en el Batey Sosúa.
En este hecho, también fue herido otro de los alegados asaltantes y dos mujeres, fueron apresadas en el municipio de Sosúa.
Los muertos fueron identificados como Armando Padilla y Álvaro Antonio Marcelino (Álvaro La Cúcara), de 23 años de edad, supuestamente residentes en los sectores El Congo y Pueblo Nuevo, de esta ciudad de Santiago, respectivamente.
El nombre del herido, que está detenido, no pudo ser obtenido de inmediato.
Según la Policía Nacional, las víctimas conjuntamente con otras tres personas, incluyendo dos mujeres, en una jeepeta color negro se presentaron al restaurante Caipiriña, de Batey Sosúa, y alegadamente uno de ellos la tomó por los cabellos a la administradora del negocio y le arrancó una gargantilla de oro.
Desde ese momento, la Policía inició una tenaz y aparatosa persecución por toda la carretera turística Santiago-Puerto Plata de los alegados malhechores, que culminó en la calle 8 de Gurabo, donde fueron abatidos Padilla y Marcelino.
En la persecución, el vehículo en el que huían los presuntos delincuentes chocó la jeepeta placa G-022161 y una vivienda en una calle de Gurabo.
Armando Padilla y Álvaro Antonio Marcelino fueron muertos por los agentes policiales cuando se recortaban el pelo, ya que los tenían bastante largos, en la casa donde reside una hermana de éste último, localizada en la calle 8, de Gurabo, Santiago.




