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LOS ANGELES (Reuters) – El actor estadounidense Patrick Swayze, quien pasó de ser un bailarín de Broadway a una estrella de Hollywood con filmes como “Dirty Dancing” y “Ghost”, murió luego de una batalla de dos años contra el cáncer. Tenía 57 años.
El artista falleció en su hogar junto a su familia, dijo su publicista.
Nacido en Texas, Swayze comenzó su carrera como bailarín e hizo decenas de apariciones en teatro, cine y televisión a lo largo de cuatro décadas.
Su inmortalidad en la cultura pop llegó en 1987 con “Dirty Dancing”, que superó las expectativas de Hollywood para convertirse en uno de los filmes más vistos de todos los tiempos.
Swayze interpretó al arrogante Castle junto a Jennifer Grey en el papel de la tímida adolescente, Frances “Baby” Houseman, quien se enamora locamente de Castle mientras está de vacaciones en un centro turístico de Nueva York durante la década de 1960.
Un romance poco usual se construye entre la pareja cuando Castle entrena a la inexperta adolescente para que reemplaze a su pareja en un baile en la escena más importante del filme y confronta a su padre con la frase más citada de la cinta: “Nobody puts Baby in the corner”.
Swayze fue diagnosticado con la etapa 4 de cáncer pancreático, una de las formas más letales de la enfermedad, en enero del 2008. En su momento dijo que el mal ya se había extendido hasta su hígado.
Pero el actor y ex bailarín prometió luchar contra el cáncer y recibió un tratamiento con un fármaco experimental. Entonces sorprendió a Hollywood al rodar una nueva serie de detectives para televisión llamada “The Beast”, donde interpretó el extenuante rol principal.




